
Ayer a la noche cuando bajaba a la cocina para darle de comer al cachorrete patiné en la escalera y para no caerme reboté contra el pasamanos de caño con mi espalda con lo cual hoy parezco el robot Arturito porque no me puedo mover, me duele todo, tengo el fastidiómetro en nivel púrpura y mis pulgas no tienen la menor intención de demostrar que alguna vez fueron amaestradas.
Mañana será otro día.