
Entre el mundillo femenino que me rodea (léase amigas) es conocida mi hijaputez cuando me ponen a prueba como así también mi acidez y diplomacia para ejercerla.
Siempre digo que mientras no me busquen puedo ser la criatura más amorosa de la tierra peeeeero, peeeero, peeeerooo si te parás en la esquina de mi casa y apuntás con el dedito índice hacia mi balcón, hacete cargo.
Ayer alguien tuvo la pésima idea de rondar mi terruño y cayó en un mal día porque mis pulgas eran pocas y estaban exhaustas con lo cual tomaron la katana y salieron al campo de batalla.
Las pequeñas están altamente entrenadas por lo tanto los movimientos fueron certeros y letales asi que quien se animó a merodearme no sufrió una larga agonia.
Una vez concluída la contienda respiré hondo, repasé los hechos y sentí que había puesto algo más en orden.
PS: Ang, no sabés cómo y cuánto me acordé de vos!!! ;)
PS2: Las mujeres somos divinas pero dormimos enroscadas, ya lo sé.