21 de octubre de 2010

Crónica de una blogger que ya no vive sola IX

Día 60: Yo, la peor de todas

Estamos en la recta final de esta convivencia filial y si bien este último tramo no ha sido fácil, ha comenzado a atacarme la culpa.
Pero como primero es lo primero, la parte desopilante de la historia.
Domingo día de la Madre, siete y media de la mañana saco a mi cachorro a recorrer arbolitos y cuando intento ingresar a mi departamento, no puedo.
Pruebo una, dos y tres veces con las llaves originales y de repuesto que tenía encima y nada de nada.
Bajo hasta la remisería que hay al lado del edificio, pido destornillador, explico situación y sube remisero ignoto a intentar abrir la puerta del dpto.
Tarea infructuosa. Bajo a la vereda, remiseros varios parados mirando hacia mi balcón analizando la posibilidad de subir por escalera.
Pregunta: ¿De dónde sacamos escalera tan alta?
Respuesta: No tenemos la más pálida idea.
Al término de esta respuesta escucho que la ventana del gimnasio que se encuentra pegado a mi edificio se abre. Me acerco, encuentro al dueño del gimnasio y le pregunto si tiene el preciado elemento que me salvaría del exilio.
Hace diez años que vivo acá y nunca, nunca, nunca supe que ese señor con imagen dura y antipática en realidad era sordo, o sea que hasta que grité lo suficiente como para que me entendiera pasaron varios minutos.
Llega la escalera salvadora, sube remisero hacia mi balcón, entra a mi cocina con la maravillosa posibilidad de abrirme desde adentro y qué pasó??? no pudo, así de simple. La cerradura estaba tan pero tan jodida que no abría ni siquiera desde adentro.
Llamar a un cerrajero un Domingo a esa hora y más siendo el Día de la Madre era algo así como suicidarme tirándome desde Las Torres Petronas asi que me uní a los cerebros de los cinco remiseros que ya se habían acumulado en la vereda y me dediqué a pensar.
No pasaron más de quince minutos cuando veo que otro señor trepa por la escalera, pasa sus piernas por la baranda de mi balcón y se le une al otro que estaba en mi cocina.
Dos horas después de martilleos y elucubraciones varias me gritan que puedo subir y al hacerlo me encuentro con la puerta de acceso a mi casa fuera de su lugar, la pared recién pintada con algunos agujeros nuevos y a los buenos hombres agotados después de tanto esfuerzo.
No me alcanzaron las palabras para agradecerles lo que habían hecho y prometí prepararles una rica torta para el desayuno de este Domingo que viene.
Por supuesto que en ese aciago momento La Mole no estaba en mi domicilio y no llegó sino hasta las ocho y media de la noche.
Desde ya que lo puse al tanto de todo y casi ni abrió la boca porque mi cara era más que elocuente.
Al día siguiente hubo cambio de cerradura y todos tan campantes.
Pero como si esto no fuera suficiente, ese mismo Lunes al despertar me encuentro con que mi hermano baja desde el altillo rascándose a cuatro manos, todo picado desde el tobillo hasta los hombros y preguntando si en esta casa había pulgas.
Me costó un triunfo hacerle entender que esas picaduras no eran de pulgas y que en lugar de culpar al cachorro se pusiera a pensar que el día anterior había estado en esa cancha mugrienta y que seguramente había traído algo de ahí.
Por la noche regresó con Raid, Off, Caladryl y varios spray más para combatir vaya a saber qué bicho malvado que se estaba comiendo a su humanidad.
Al día siguiente vino el fumigador del edificio y le pedí que rociara el colchón de La Mole, no sea cosa que encima me llenara la casa de una plaga infinita.
Y luego de estos episodios remarcables viene la culpa porque está estipulada la fecha de migración (el 31 de este mes) y parece que mi hermano decidió mostrarme su sensibilidad a punto tal que me dijo que le da cosita irse, que me va a extrañar, que desde que nos conocimos he sido un ángel en su vida, que siempre estuve cuando me necesitó y que siempre le tendí una mano.
También me aclaró que tiene pensado venir una vez por semana a comer, a pasear al cachorro, que le ha servido mucho este tiempo juntos porque aprendió muchas cosas y que le alegra haberme conocido tanto en tan poco tiempo.
Pero el remate lo llevó a cabo hace un ratito, cuando nos quedamos charlando un ratito en el balcón y me dijo que seguramente el día en que se vaya se va a poner a llorar.
Lo curioso de todo esto es que le creo, sé que es sincero, sé que en estos días se ha sentido super contenido, que se ha divertido y que me va a extrañar un montón.
En resumidas cuentas: me siento la peor hermana del mundo porque mientras él anidaba estos sentimientos tan lindos, yo me dedicaba a contar los días con palitos en la pared, como los mineros chilenos.

10 tazas para leer:

Alex dijo...

jajajajajajaj, te está manipulando de acá a la China más allá de que no hay duda de que te quiere, perdón por la risa, no la pude evitar :)

Maktub dijo...

Ale: Estoy en este mundo para eso, para que los hombres me manipulen...snif ;)

Angelina® dijo...

Jajajajaj es un hijo de puta!!!! Cuánto, pero cuánto me hace acordar a mi sobrino por dios!!!

Me imagino cómo te sentís... (esto ya te lod ije varias veces, no?)

rastelman dijo...

y yo te digo que el bien sabe lo que pensás porque lo ha leido a conciencia en esta crónica meticulosa que nos has hecho...
un beso y hasta la victoria siempre

Maktub dijo...

Ang: Me siento como si estuviera en un sube y baja porque cuando escribía esto tenía la culpa a flor de piel pero al día siguiente (ayer) cuando bajé a la cocina y ví que no había lavado los platos ni cerrado el horno, se me pasó todo como por arte de magia :D

Rastelman: Mi hermano desconoce la dirección de este blog o sea que no ha leído nada de todo lo que aquí he escrito, de lo contrario ya estaría mirando crecer los lirios desde abajo. El Domingo que viene será la despedida y ya vendré a contarla.

GABU dijo...

Jajajajajajajajajaj

LA MOLE es un capoooo!!!

En el tiempito que vivieron juntitos sì que supo encontrarte el talòn de Aquiles,eh?!

P.D.:Igualmente,hay que reconocer que vos sos dureti... ¬¬

BESOS EN LA CUENTA REGRESIVA

.:. chiru .:. dijo...

si fueras mala, no le hubieras dado cobijo
Sentite bien, el "peque" creció y a volar! :þ

zorgin dijo...

me perdí algo, lo de la puerta y su hermano, no tienen absolutamente nada que ver?

Maktub dijo...

Gabu: Listo, ya sé quién va a ser el alma generosa que le dará asilo a partir del día Domingo. Gracias, mil gracias!!! jajajajajaj

Chiru: Eso, a volar, a volar, a volar blanca palomita :D

Zorgin: Lo de la puerta lo cuento a raíz del episodio anterior, ese en el que a partir de sus numerosos golpes al cerrar terminó rompiéndose la cerradura. Con posterioridad a ese día surge lo del Domingo, día en el que me quedo definitivamente afuera.

Tuky dijo...

snif snif voy a extrañar a la mole...

ahora, digo... que remiseros copados ¿no?
se mandaron todo ese operativo para ayudarte, es lindo leer eso :)

pd: si, estoy comentando cosas viejas porque estoy poniéndome al día